Comentario sobre “Hacia una salud pública orientada desde los determinantes sociales de la salud: informe de un taller”

Reflexionar sobre los elementos clave que deberían caracterizar una salud pública orientada desde los determinantes sociales de la salud (DSS) nos plantea el reto de cómo intervenir para reducir las brechas de desigualdad, avanzando más allá de la  identificación de ellos y la teoría, como proponen los autores de la nota metodológica “Hacia una salud pública orientada desde los determinantes sociales de la salud: informe de un taller1.  En ella se aportan interrogantes que invitan al diálogo para transformar el discurso en acción y se señala la necesidad de cambiar nuestras gafas (para ver e identificar desigualdades de clase, género o etnia) por prismáticos que amplíen el horizonte permitiendo ver más allá y de esta manera poder transformar realidades.  Para ello sugieren 10 líneas de trabajo que pueden servir como carta de navegación:

Tabla 1. Diez elementos fundamentales para una salud pública orientada desde los determinantes sociales de la salud. González Rojo E, Álvarez-Dardet C, López Fernández LA.

Para el desarrollo de estas líneas de trabajo es necesario el uso de prismáticos que nos permitan visualizar elementos en detalle y desafíos que puedan emerger, para ir “ajustando la imagen” que queremos que ellos nos develen.  Los prismáticos nos permiten acercar la imagen, enfocarnos en ella y apreciar detalles. Sin embargo, previo a ello debemos tener claridad respecto de qué es lo que queremos enfocar.  Cuál es el sentido de esta observación?  Qué queremos lograr con ella?

Luego es importante considerar algunos elementos necesarios para que la imagen que ellos nos acerquen sea de calidad:

Para que esta imagen sea tridimensional se requiere la visión de ambos ojos. Esto implica que el trabajo de abordaje de los DSS no podemos hacerlo solos, sino que necesitamos la mirada de otros. La invitación es entonces conocer lo que hacen los otros, valorarlo y trabajar en conjunto.  El desafío en este sentido es tomar conciencia que no siempre seremos nosotros quienes convoquemos sino también que es importante dejarnos convocar y sumarnos al trabajo que lideran otros para no generar intervenciones que contribuyan a mantener o aumentar la inequidad.

Para obtener una imagen de calidad visualizando los detalles, se requiere también del uso de  instrumentos de apoyo que nos permitan apreciarlos.  Aparece entonces la necesidad de intencionar la evaluación de los resultados y el impacto de las acciones que realizamos.  También se requiere innovar respecto de indicadores con los que se hace la vigilancia, que apuntan principalmente al riesgo, para visualizar y monitorear también los recursos con que cuentan las personas, familias y comunidades, desde la lógica de la salutogénesis y el modelo de activos2.  En este último punto el desafío es avanzar en evidenciar cuál es el sentido por el que identificamos y mapeamos activos, cómo vamos articulando y movilizando los diferentes recursos que van apareciendo, y en qué ámbitos y cómo éstos impactan la salud de las personas y comunidades.

El buen uso de los prismáticos también requiere que la persona que observa cuente con  conocimientos, entrenamiento y aprendizajes desde la experiencia de su uso. En este caso, aparece el desafío de formación en diferentes áreas (en pre y postgrado), entre las que se destacan:

–              Abogacía: para lograr el desarrollo de una tarea fundamental que es  mediar como “abogados defensores de la causa de la salud”3.

–              Políticas de género y feministas: para avanzar en la adquisición de una nueva conciencia de la realidad y de nuevos marcos de interpretación, como también en lograr la coordinación de acciones que impliquen una transformación social4,5.

–              Derechos Humanos: Para promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o de los grupos6.

La formación en estos ámbitos también requiere lentes de mayor precisión para poder revisar y analizar críticamente temas específicos y relacionados, como por ejemplo los cuidados informales.  Esto plantea la necesidad de revisar el sobreactivismo y el desafío de trabajar el derecho de no cuidar; como también visualizar a quien emerge como figura principal en el rol de cuidado: la mujer7, con un abordaje que considere no sólo el aspecto individual sino  también la forma cómo se organiza el “sistema de cuidado” dentro del núcleo familiar o comunidad.  Otro tema, que no aparece en la tabla pero que también es necesario abordar, es el que se refiere al cambio climático, que trae profundas consecuencias en el sistema mundial afectando al modo de vida y salud de  muchos de los pueblos y del planeta8.

La formación en estas áreas también requiere una reflexión de nuestro actuar: ¿cuáles son las áreas que visibilizamos y que invisibilizamos? ¿cómo asumimos nuestra responsabilidad, participación  y compromiso?  ¿cómo estamos contribuyendo a  la justicia social en los diferentes espacios en los que estamos?

Otro desafío es facilitar que la comunidad se apropie del tema de los DSS, los incorpore a su lenguaje y valore las propias acciones que realiza en pro de su abordaje, de manera que éstos trasciendan el ámbito académico y de tomadores de decisiones políticas.  La invitación también es a usar los prismáticos para identificar acciones locales, rescatando las prácticas en donde las personas, familias y comunidades abordan sus DSS.  Y aprender de ellas, contribuyendo a facilitar la transferencia de estos aprendizajes a nuevos escenarios.

Los prismáticos entonces nos permiten ver más allá y repensar las formas de intervención de los DSS. Reconociendo que hay necesidades, riesgos y fuerzas externas que impactan en la salud y bienestar de las personas, es importante también  identificar, articular y movilizar las fuerzas y recursos de las comunidades9, para transformar la realidad.  Como salubristas además del usar los prismáticos para visualizar con claridad, debemos involucrarnos activamente en este proceso.  Tenemos el desafío de favorecer el descubrimiento de nuevos caminos, confiando en las capacidades de las propias comunidades, fomentando la participación,  promoviendo un rol activo de ella en la génesis y mantención de su salud, sumándonos a sus esfuerzos, facilitando procesos que  permitan corregir desigualdades y trabajando colaborativamente para lograr justicia social.

Referencias:

  1. González Rojo E, Álvarez-Dardet C, López Fernández LA.  Hacia una salud pública orientada desde los determinantes sociales de la salud: informe de un taller. Gac Sanit. Dic  2017 [Epub ahead of print]
  2. Morgan A, Ziglio E. Revitalising the evidence base for public health:  An assets model.  Promotion and Education Suppl. 2007;2:17-22
  3. López-Fernández LA, Solar Hormazábal O. Repensar la Carta de Ottawa 30 años después. Gac Sanit. 2017;31(6): 443-445
  4. Díaz Bernal Z, Presno Labrador MC. Enfoque de género en el análisis de la situación de salud desde la perspectiva de las determinantes sociales de salud. Rev Cubana Med Gen Integr  [Internet]. 2013  Jun [cited  2018  Ene  14] ;  29( 2 ): 228-233. Available from: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252013000200014&lng=es.
  5. Ferreyra Beltrán MC. Género y Feminismo. Una aproximación. Gaceta Políticas. Universidad Autónoma de México.  Género y feminismo.  2016 (261): 2-4.
  6. Naciones Unidas: Derechos Humanos. [Internet].   n.d. [cited 2018 Jan 13]. Available from: http://www.un.org/es/sections/issues-depth/human-rights/index.html
  7. García Calvente M, del Río Lozano M, Marcos Marcos J. Desigualdades de género en el deterioro de la salud como consecuencia del cuidado informal en España. Gac.Sanit.2011; 25(S): 100-107.Espinoza Miranda K, Jofré Aravena V. Sobrecarga, apoyo social y autocuidado en cuidadores informales. Cienc. enferm. 2012; 18(2): 23-30.
  8. Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud. Informe Final. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2009.
  9. Russell C. Looking back to look forward: The intelectual heritage of asset-based community development. 2015 June 19. Nurture Development [Internet]. [cited 2018 jan 13]. Available fromDisponible en: http://www.nurturedevelopment.org/blog/looking-back-to-look-forward-the-intellectual-heritage-of-asset-based-community-development-cormac-russell-new-book/

Patricia Pérez-Wilson. Psicóloga, Programa Salud y Medicina Familiar, Facultad de Medicina, Universidad de Concepción (UdeC), Chile.  Magíster en Salud Familiar (UdeC) y Máster en Salud Pública y Gestión Sanitaria (EASP). Actualmente cursa el Doctorado de Ciencias de la Salud en la Universidad de Alicante en la línea de Políticas Públicas y Promoción de la Salud, en el ámbito de la              Salutogénesis y Activos en Salud.

 

Las noticias sobre innovaciones en salud son imprecisas y con exceso de optimismo

El periodismo científico tiene una gran responsabilidad en la mejora del conocimiento sobre temas relacionados con la salud, desde una perspectiva científica. Los periodistas deben traducir e interpretar críticamente no solo los beneficios de los avances científicos sino también los riesgos, de una manera precisa, equilibrada, completa y comprensible para las personas lectoras, tal como se indica en las recomendaciones de la ANIS en su declaración de Sevilla (1).

Aunque la prensa tiene el potencial de brindarle al público no especializado oportunidades para informarse sobre los avances científicos y mejorar la alfabetización en salud, diversos estudios realizados en Australia, Reino Unido, o Italia, han demostrado que la prensa suele enfatizar o exagerar los beneficios potenciales. En la mayoría de los casos, los daños potenciales se minimizan o se ignoran por completo (2).

Recientemente se ha publicado en avance online de Gaceta Sanitaria, un trabajo sobre la “Exhaustividad y tono crítico de las noticias en la prensa escrita que informan de una innovación médica” (3), desarrollado por la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQUAS), en ámbito catalán. Las autoras y autores constatan que “las noticias publicadas en la prensa escrita generalista pueden presentar aspectos a mejorar, como imprecisiones, sesgos o un exceso de optimismo (ya sea intencionado o involuntario). A pesar del aumento del número de noticias sobre innovaciones médicas, estas deficiencias, ya señaladas en estudios anteriores, no se han modificado. Difícilmente se mejorarán la información y la alfabetización científicas y sanitarias si no se superan estas carencias”.

Las personas autoras del trabajo añaden que “Fomentar la cultura científica y el espíritu crítico es un reto de la sociedad”. Precisamente con este propósito, en los últimos años, se han iniciado proyectos en diferentes países como Australia (http://www.mediadoctor.org.au/ ), Canadá (http://www.mediadoctor.ca/ ), Reino Unido (http://nhs.uk/news/Pages/Newsindex.aspx ) y Estados Unidos (http://HealthNewsReview.org/ ), con el objetivo específico de adoptar un enfoque de monitoreo sobre la cobertura de los medios informativos de salud por parte de las principales organizaciones noticiosas nacionales. Este monitoreo de la prensa de salud, se complementa además con herramientas para ayudar a los pacientes / consumidores a mejorar su pensamiento crítico y, para periodistas se proporcionan consejos y estudios de casos para escribir sobre atención sanitaria .

En tiempos de pos-verdad, los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los que apelan a la emoción y la creencia personal. Por lo tanto, los mensajes que apelan a sentimientos, el uso de superlativos que exageran los beneficios de un medicamento o tecnología, imágenes que tiran de los hilos del corazón, deberían evitarse en noticias científicas.

Esta manera de comunicar las noticias, puede causar confusión en la población, incluso algunos se atreven a decir que la información reportada por los medios populares es perjudicial para la salud pública (4). Muchos artículos en prensa proporcionan información insuficiente o incompleta sobre los beneficios, pero lo más grave es la omisión de los riesgos de los tratamientos específicos (5). Los conflictos de intereses rara vez se informan, y los lazos financieros existentes entre los periodistas médicos y las empresas casi nunca se citan (5).

 

CLARA BERMÚDEZ TAMAYO. Directora Asociada Gaceta Sanitaria

 

Referencias

  1. Declaración de Sevilla. Principios para un ejercicio libre y responsable de la información en salud. La iniciativa de comunicación. III Congreso Nacional de Periodismo Sanitario. Sevilla; 2007. (Consultado el 3/1/2018.) Disponible en: http://anisalud.com/sites/default/files/noticias/31984.doc
  2. Schwitzer G. Addressing tensions when popular media and evidence-based care collide. BMC Med Inform Decis Mak. 2013;13 Suppl 3:S3.
  3. Solans-Domènech M, Millaret M, Radó-Trilla N, Caro-Mendivelso J, Carrion C, Permanyer-Miralda G, Pons JMV. Exhaustividad y tono crítico de las noticias en la prensa escrita que informan de una innovación médica. Gac Sanit. 2017 Nov 24. pii: S0213-9111(17)30261-3. [Epub ahead of print]
  4. Kline KN. A decade of research on health content in the media: the focus on health challenges and sociocultural context and attendant informational and ideological problems. J Health Commun. 2006;11(1):43-59.
  5. Walsh-Childers K, Braddock J, Rabaza C, Schwitzer G. One Step Forward, One Step Back: Changes in News Coverage of Medical Interventions. Health Commun. 2018 Feb;33(2):174-187.