{"id":2638,"date":"2017-03-16T11:55:31","date_gmt":"2017-03-16T11:55:31","guid":{"rendered":"http:\/\/bloggaceta.elsevier.es\/?p=1079"},"modified":"2017-03-16T11:55:31","modified_gmt":"2017-03-16T11:55:31","slug":"el-gender-gap-de-los-cuidados-y-su-impacto-en-la-salud-de-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/2017\/03\/16\/el-gender-gap-de-los-cuidados-y-su-impacto-en-la-salud-de-las-mujeres\/","title":{"rendered":"El gender gap de los cuidados y su impacto en la salud de las mujeres"},"content":{"rendered":"<p>Con motivo del D\u00eda Internacional de las Mujeres, el pasado 8 de marzo organizaciones de m\u00e1s de 50 pa\u00edses (desde El Salvador hasta Tailandia, desde Argentina hasta Espa\u00f1a) secundaron la iniciativa <a href=\"http:\/\/parodemujeres.com\">Paro Internacional de Mujeres (PIM)<\/a>. Adem\u00e1s del paro laboral, las mujeres est\u00e1bamos llamadas a una huelga de cuidados. El Foro Econ\u00f3mico Mundial describ\u00eda as\u00ed lo que podr\u00eda suponer <a href=\"https:\/\/www.weforum.org\/agenda\/2017\/03\/day-without-women-international-womens-day-gender?utm_content=buffer94479&amp;utm_medium=social&amp;utm_source=twitter.com&amp;utm_campaign=buffer\">\u201cUn d\u00eda sin mujeres\u201d<\/a>:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\">\u201cEste 8 de marzo, esperamos ver un mont\u00f3n de frigor\u00edficos vac\u00edos, casas sucias y familias hambrientas. Esto se debe a que las mujeres asumen la mayor parte de estas tareas vitales pero infravaloradas. De hecho, las mujeres invierten en promedio 4 horas y 47 minutos al d\u00eda en el trabajo no remunerado, en comparaci\u00f3n con s\u00f3lo 1 hora 30 de los hombres\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1080\" aria-describedby=\"caption-attachment-1080\" style=\"width: 359px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1080\" src=\"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/A-working-day-for-men-and-women.png\" alt=\"A working day for men and women\" width=\"359\" height=\"223\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1080\" class=\"wp-caption-text\">Fuente: Global Gender Gap Index 2016. World Economic Forum<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las contribuciones de las mujeres a la atenci\u00f3n a la salud son motores de riqueza y bienestar de las naciones, que sin embargo est\u00e1n minusvaloradas. <a href=\"http:\/\/www.thelancet.com\/pdfs\/journals\/lancet\/PIIS0140-6736(15)60497-4.pdf\">Ana Langer et al<\/a>. estimaron (en un estudio con datos de 32 pa\u00edses) que el valor financiero de estas contribuciones al trabajo en salud en 2010 fue del 2,35% del PIB global para el trabajo no remunerado, y 2,47% para el trabajo pagado (equivalente a 3.052 trillones de US d\u00f3lares)<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>El cuidado informal es la principal fuente de atenci\u00f3n a las personas mayores, enfermas o dependientes. A partir de los datos de la Encuesta Social Europea, <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/eurpub\/article\/27\/suppl_1\/90\/3045950\/Informal-care-in-Europe-findings-from-the-European\">Ellen Verbakel et al<\/a>. informaron que un 34,3% de la poblaci\u00f3n de 20 pa\u00edses europeos (29% en Espa\u00f1a) eran cuidadoras\/es informales y que 7,6% prestaban cuidados intensivos (m\u00e1s de 11 horas semanales)<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>. En Espa\u00f1a este apoyo es masivo: m\u00e1s de tres cuartas partes de las personas que requieren cuidados los reciben exclusivamente del sistema informal<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Los cuidados son un fen\u00f3meno profundamente ligado a la divisi\u00f3n sexual del trabajo y fuertemente generizado. En Espa\u00f1a son las mujeres quienes mayoritariamente asumen el rol, tanto de cuidadoras principales como secundarias <a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a><sup>, <a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a><\/sup>. Ellas representan, por ejemplo, el <a href=\"http:\/\/www.actasanitaria.com\/las-mujeres-representan-89-quienes-cuidan-personas-mayores-dependientes\/\">89% de quienes cuidan a personas mayores dependientes en Espa\u00f1a<\/a>. Las desigualdades de g\u00e9nero son tambi\u00e9n evidentes en las caracter\u00edsticas del cuidado que prestan mujeres y hombres. Las cuidadoras asumen con mayor frecuencia tareas de atenci\u00f3n personal e instrumentales, de acompa\u00f1amiento y vigilancia que los hombres <a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a>. Las necesidades y las demandas de las mujeres y los hombres en torno al cuidado son muy diferentes, entre otras razones porque las mujeres ofrecen formas m\u00e1s intensivas de cuidado, encuentran m\u00e1s dificultades y tienen que compaginarlo con otras responsabilidades familiares y laborales con m\u00e1s frecuencia que los hombres cuidadores<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Los cambios en la provisi\u00f3n de servicios sanitarios y de atenci\u00f3n social est\u00e1n aumentando estas desigualdades. Desde los servicios p\u00fablicos se promueve el cuidado de personas enfermas, mayores y dependientes en su propio entorno, lo cual implica dar un mayor protagonismo al apoyo informal. Pero tambi\u00e9n se trasladan las responsabilidades de cuidar y sus costes a las personas que asumen el cuidado, tendencia agravada por la actual situaci\u00f3n de crisis. Los recortes en los servicios p\u00fablicos de salud y de atenci\u00f3n a la dependencia conducen a una reprivatizaci\u00f3n (refamiliarizaci\u00f3n) del cuidado y a un retorno a los roles de g\u00e9nero tradicionales. El resultado es una intensificaci\u00f3n del trabajo de cuidados, no remunerado, de las mujeres, de modo que la llamada <a href=\"http:\/\/www.womenlobby.org\/spip.php?article4257&amp;lang=en\">\u00abeconom\u00eda del cuidado\u00bb act\u00faa como \u201cbuffer\u201d en situaciones de crisis<\/a> <a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas del cuidado informal afectan muy directamente a su escaso reconocimiento social, convirti\u00e9ndolo en el paradigma de una de las principales expresiones del patriarcado: la invisibilizaci\u00f3n de las mujeres, de su contribuci\u00f3n, del valor de lo que hacen, del impacto que supone en sus vidas.<\/p>\n<p>Es amplia la literatura que atribuye al trabajo de cuidar un impacto negativo en la salud tanto f\u00edsica como mental de las personas que cuidan<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a>. Los mecanismos se han asimilado a la experiencia de un estr\u00e9s cr\u00f3nico, debido a la sobrecarga prolongada en el tiempo que soportan las personas que cuidan<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[10]<\/a>. As\u00ed, las personas cuidadoras pueden presentar mala percepci\u00f3n de salud, mayor morbilidad cr\u00f3nica, mayor consumo de f\u00e1rmacos y hospitalizaciones, depresi\u00f3n, ansiedad, estr\u00e9s, peor bienestar subjetivo y h\u00e1bitos de vida poco saludables <a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[11]<\/a><sup>,<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a><\/sup>. Recientemente se est\u00e1n planteando <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/gerontologist\/article\/55\/2\/309\/656865\/Informal-Caregiving-and-Its-Impact-on-Health-A\">cr\u00edticas a estos resultados<\/a> por la escasez de estudios poblacionales bien dise\u00f1ados<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[13]<\/a>. La controversia es mayor cuando se trata de evaluar los efectos del cuidado sobre la mortalidad, donde las investigaciones arrojan resultados contradictorios, en parte debido al posible <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC4635629\/\">efecto del cuidador\/cuidadora sana<\/a><a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>No todas las personas que cuidan experimentan las mismas consecuencias sobre su salud. Las mujeres, mayores, de nivel socioecon\u00f3mico desfavorecido, con mala salud previa y escaso apoyo social, que cuidan intensamente, <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/eurpub\/article\/27\/suppl_1\/90\/3045950\/Informal-care-in-Europe-findings-from-the-European\">sufren peor salud f\u00edsica y psicol\u00f3gica<\/a><sup>2<\/sup>. La salud de las mujeres cuidadoras se ve m\u00e1s deteriorada que la de los hombres por la mayor intensidad del cuidado que realizan y por su mayor dedicaci\u00f3n a tareas relacionadas con la atenci\u00f3n personal<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del tipo e intensidad de los cuidados existen otros factores que pueden influir en que las mujeres sufran peores efectos del cuidado sobre su salud. Estudios cualitativos indican que los cuidados est\u00e1n fuertemente naturalizados en nuestra sociedad como un <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/24096518\">rol de g\u00e9nero propio de las mujeres<\/a>. De esta manera, ellas mismas asumen los cuidados como un <em>rol propio<\/em>, que les pertenece por \u201cnaturaleza\u201d, y son penalizadas socialmente cuando no lo cumplen adecuadamente. Los hombres, en cambio, cuidan cuando no hay mujeres disponibles en su red familiar o social, con un <em>rol prestado<\/em> que realizan de manera entendida como altruista, y que merece el reconocimiento y elogio social cuando es asumido \u00a0<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p>Es esta naturalizaci\u00f3n del cuidado una de las cuestiones esenciales que impugna el feminismo, desde la \u00e9tica del cuidado y desde la econom\u00eda feminista<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\">[17]<\/a>. En una reciente entrevista, la polit\u00f3loga Joan Tronto planteaba que <a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/catalunya\/barcelona\/Cuidar-natural-mujeres-privilegio-hombres_0_564493953.html\">\u201ccuidar no es algo natural para las mujeres, lo hacen por el privilegio de los hombres\u201d<\/a>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u201cDe ah\u00ed viene la opresi\u00f3n de la mujer, de entender el cuidado como algo natural. Pues los roles sociales los creamos nosotros. Y esto es una cuesti\u00f3n de justicia: unos privilegiados bloquean a otros que lo son menos. Los que est\u00e1n arriba, fruto de su posici\u00f3n, hacen que los otros hagan lo que ellos no quieren. Y por esa simple raz\u00f3n, los hombres, que son los que est\u00e1n arriba, los presentes en la esfera p\u00fablica, han relegado a las mujeres&#8230; A sus casas.\u201d<\/p>\n<p>El papel de los cuidados es esencial en el bienestar de nuestras sociedades, de manera que el cuidado informal puede ser considerado como un verdadero activo para la salud. Las pol\u00edticas de salud p\u00fablica deber\u00edan tener muy en cuenta la contribuci\u00f3n de las mujeres al cuidado informal y valorar el coste en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y en salud y calidad de vida que supone cuidar, as\u00ed como utilizar indicadores del impacto de las pol\u00edticas sobre las personas que cuidan. Sin embargo, si solo vemos el cuidado como un recurso, corremos el peligro de profundizar en las desigualdades de partida, limitando las oportunidades vitales de las personas que se hacen cargo de los cuidados -especialmente mujeres-, y perjudicando su salud, calidad de vida, autonom\u00eda y bienestar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a>.\u00a0 Langer A, Meleis A, Knaul FM, et al. Women and Health: the key for sustainable development. The Lancet.2015; 386:1165-210.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a>. \u00a0Verbakel E, Tamlagsr\u00f8nning S, Winstone L, et al. Informal care in Europe: findings from the European Social Survey (2014) special module on the social determinants of health.\u00a0 Eur J Public Health. 2017; 27 (suppl_1): 90-5. doi:<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurpub\/ckw229\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurpub\/ckw229<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a>. Colombo, F. et al. Help Wanted? Providing and Paying for Long Term Care, OECD Publishing 2011. [consultado 12\/02\/2017]. Disponible en <a href=\"http:\/\/www.oecd.org\/health\/longtermcare\/helpwanted\">http:\/\/www.oecd.org\/health\/longtermcare\/helpwanted<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a>. Garc\u00eda-Calvente MM, del R\u00edo-Lozano M, Eguiguren AP. Desigualdades de g\u00e9nero en el cuidado informal a la salud. Inguruak (Revista Vasca de Sociolog\u00eda y Ciencia Pol\u00edtica). 2007; 44: 291-308.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a>. Larra\u00f1aga I, Arregui B, Arpal J. El trabajo reproductivo o dom\u00e9stico. Gac Sanit. 2004; 18: 31-7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a>. Garc\u00eda-Calvente MM, del R\u00edo-Lozano M, Marcos-Marcos, J. Desigualdades de g\u00e9nero en el deterioro de la salud como resultado del cuidado informal en Espa\u00f1a. Gac Sanit. 2011; 25:100-7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a>. Navaie-Waliser M, Spriggs A, Feldman PH. Informal caregiving. Differential experiences by gender. Med Care. 2002; 40: 1249-59.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a>. European Women\u00b4s Lobby. The price of austerity: The impact on women\u00b4s rights and gender equality in Europe. 2012. [consultado el 1\/03\/2017]. Disponible en <a href=\"http:\/\/www.womenlobby.org\/spip.php?article4257&amp;lang=en\">http:\/\/www.womenlobby.org\/spip.php?article4257&amp;lang=en<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a>. Pinquart M, Sorensen S. Correlates of physical health of informal caregivers: A meta-analysis. Journals of Gerontology, Series B, Psychological Sciences and Social Sciences. 2007; 62: 126-37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a>. Schultz R. Sherwood PR. Physical and Mental Health Effects of Family Caregiving. Am J Nurs. 2008; 108: 23-7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a>. Vitalino PP. Is caregiving hazardous to one&#8217;s physical health? A meta-analysis. Psychological Bulletin. 2003; 129: 946-72.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[12]<\/a>. Pinquart M, Sorensen S. Differences between caregivers and noncaregivers in psychological health and physical health: A meta-analysis. Psychol Aging. 2003; 18:250-67.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[13]<\/a>. Roth DL, Fredman L, Haley WE. Informal caregiving and its impact on health: A reappraisal from population-based studies. The Gerontologist. 2015; 00:1-11. doi:10.1093\/geront\/gnu177.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[14]<\/a>. Fredman L, Lyons JG, Cauley JA, et al. The relationship between caregiving and mortality after accounting for time-varying caregiver status and addressing the healthy caregiver hypothesis. J Gerontol A Biol Sci Med Sci, 2015; 70:1163-1168. doi:10.1093\/Gerona\/glv009.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[15]<\/a>. Larra\u00f1aga I, Mart\u00edn U, Bacigalupe A, et al. Impacto del cuidado informal en la salud y la calidad de vida de las personas cuidadoras: an\u00e1lisis de las desigualdades de g\u00e9nero. Gac Sanit. 2008; 22:443-50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[16]<\/a>. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/?term=del%20R%C3%ADo-Lozano%20M%5BAuthor%5D&amp;cauthor=true&amp;cauthor_uid=24096518\">Del R\u00edo-Lozano M<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/?term=Garc%C3%ADa-Calvente%20Mdel%20M%5BAuthor%5D&amp;cauthor=true&amp;cauthor_uid=24096518\">Garc\u00eda-Calvente MM<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/?term=Marcos-Marcos%20J%5BAuthor%5D&amp;cauthor=true&amp;cauthor_uid=24096518\">Marcos-Marcos J<\/a>, et al. Gender identity in informal care: impact on health in Spanish caregivers. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/24096518\">Qual Health Res.<\/a> 2013; 23:1506-20. doi: 10.1177\/1049732313507144.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\">[17]<\/a>. P\u00e9rez-Orozco A. Subversi\u00f3n feminista de la econom\u00eda. Aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida. Madrid: Traficantes de sue\u00f1os; 2014. 311 p.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1081 alignleft\" src=\"https:\/\/bloggaceta.elsevier.es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Granada_2015.jpg\" alt=\"Maria del Mar Garc\u00eda Calvente\" width=\"205\" height=\"230\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mar\u00eda del Mar Garc\u00eda Calvente<\/p>\n<p>Editora Asociada de Gaceta Sanitaria<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con motivo del D\u00eda Internacional de las Mujeres, el pasado 8 de marzo organizaciones de m\u00e1s de 50 pa\u00edses (desde El Salvador hasta Tailandia, desde Argentina hasta Espa\u00f1a) secundaron la iniciativa Paro Internacional de Mujeres (PIM). Adem\u00e1s del paro laboral, las mujeres est\u00e1bamos llamadas a una huelga de cuidados. El Foro Econ\u00f3mico Mundial describ\u00eda as\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":2802,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[144],"tags":[202,152,41,203],"class_list":["post-2638","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-del-comite-editorial","tag-cuidados-informales","tag-desigualdades","tag-genero","tag-salud-de-las-mujeres"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2638\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.campusgacetaeasp.es\/bloginvitado\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}